Te odio

Como nunca he odiado, como jamás llegaré a odiar. Te odio desde el primer día y lo haré hasta el último, lo juro por ti. Que te mueras si no es cierto, que sufras hasta la locura, que pierdas el control de tu vida y llores cada gota de tu alma si es un cuento, porque eso me hará feliz. Aunque bien sabes que miento.

Te odio absolutamente.

Te odio de corazón, de manera insana porque vuelves a estar lejos. Ansío cerrar los ojos y no pensarte, abrirlos y no verte, morir para olvidarte, vivir para no dejar de odiarte

Odio tu presencia pasada, tu sonido que me angustia, la mínima idea de que estás, de que sigues existiendo.

Odio tu repudio, tus deseos de ignorar, mi rechazo. Que me busques en otro, que consigas más amor de que quise regalarte. Odio que me alcances aun solo por un instante, ser tan fuerte y vencedora como para no recordarme.

Odio que al final no sea para ti. Que seas feliz.

Odio el odio que me sientes y el que no me sientes si dejaste de sentir. Odio no poder dejar de odiarte. Nunca. te odiaría cada vez que te mirase… y no podría dejar de mirarte. Odio mi papel de títere bobo y cobarde que nunca fue nadie.

Odio que seas agua, que trate de agarrarte fuerte con mis manos y te escapes entre los dedos, mis torpes dedos, los que por más cerca que te tengan no te pueden tocar en sueños.

Te odio desde que fuimos uno por acabar siendo medio.


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